Mapa micológico de la provincia de Melilla (Melilla) que muestra dónde son propicias hoy las condiciones de fructificación de setas y hongos, actualizado a diario con climatología, condiciones topográficas del terreno e inteligencia artificial. Informa de condiciones de fructificación del terreno: no de presencia, comestibilidad, identificación ni recolección.
Melilla es un enclave pequeño, urbano y semiárido, casi sin monte. Sus posibilidades micológicas son muy escasas y se limitan a alguna seta de pradera tras las lluvias.
Melilla es un enclave muy pequeño y densamente urbano en la costa norteafricana, de clima semiárido. Su escasísima superficie no urbanizada apenas deja espacio para la vegetación natural, de modo que las posibilidades micológicas son muy limitadas y conviene abordarlas con total realismo.
Lo poco de terreno natural que hay se reduce a matorral mediterráneo y pastizales sobre suelos de reacción variable, con presencia de zonas más áridas. No existen masas forestales de entidad, por lo que faltan los grandes ambientes —pinares, encinares, hayedos— que sostienen la micología en otras provincias.
En los pastos y claros, tras las lluvias, pueden aparecer especies de pradera como la seta de cardo (Pleurotus eryngii) o el champiñón silvestre. El clima cálido y seco, con lluvias escasas concentradas en el otoño y el invierno, reduce mucho las ocasiones. Es, en suma, un territorio de interés micológico marginal.
Este mapa señala dónde se cumplen las condiciones ambientales de cada especie, sin confirmar presencia, identificar ni orientar sobre el consumo. En Melilla el suelo natural es escaso y a menudo de uso público: respeta la propiedad y la normativa local. Y como en cualquier lugar, ninguna seta debería comerse sin el aval de un experto.
En Melilla el suelo natural es escaso y a menudo de uso público; la recogida de setas, testimonial, debe respetar la propiedad y la normativa local. Infórmate antes de acudir.