Mapa micológico de la provincia de Navarra (Comunidad Foral de Navarra) que muestra dónde son propicias hoy las condiciones de fructificación de setas y hongos, actualizado a diario con climatología, condiciones topográficas del terreno e inteligencia artificial. Informa de condiciones de fructificación del terreno: no de presencia, comestibilidad, identificación ni recolección.
Navarra baja de la húmeda selva de Irati a las áridas Bardenas, y esa horquilla lo cambia todo: boletus y perretxiko en el norte de hayedos, seta de cardo en el sur mediterráneo.
Pocas provincias abarcan tanta variedad como Navarra. En el norte, los valles atlánticos y la selva de Irati —uno de los mayores hayedos-abetales de Europa—; en el centro, las cuencas y sierras de transición; y en el sur, la Ribera mediterránea, con las áridas Bardenas Reales. Ese descenso desde la montaña húmeda hasta el semidesierto reparte una micología extraordinariamente diversa.
El suelo navarro es mixto: predominantemente calcáreo, pero con una parte notable ácida en la montaña silícea del noroeste. Esa dualidad, sumada al fuerte contraste climático entre el norte lluvioso y el sur seco, permite que convivan especies acidófilas y calcícolas, y que el abanico micológico sea muy amplio.
El norte está cubierto de hayedos —Irati, Quinto Real—, robledales y repoblaciones de pino insigne; el centro y el sur, de quejigares, encinares, pinares de carrasco y sabinares. Cada uno de esos bosques, del hayedo atlántico al pinar mediterráneo, alberga su propio repertorio de setas.
En los hayedos y robledales del norte, el boletus (Boletus edulis y aereus), la trompeta de los muertos (Craterellus cornucopioides) y la lengua de vaca (Hydnum repandum); en los prados, el perretxiko (Calocybe gambosa) de primavera. Los pinares dan níscalo (Lactarius deliciosus), y los pastos secos del sur, la seta de cardo (Pleurotus eryngii).
Navarra reúne el clima atlántico del norte —suave y muy lluvioso—, el de transición del centro y el mediterráneo seco de la Ribera, de veranos calurosos. La temporada grande es el otoño, más fiable y prolongada cuanto más al norte; la primavera es el momento del perretxiko. El mapa muestra las condiciones de hoy, muy cambiantes de una comarca a otra.
Lo que ofrece este mapa es una estimación de condiciones, no la certeza de que haya setas ni una guía para reconocerlas. En Navarra el aprovechamiento está regulado por la normativa foral, con acotados y montes comunales muy extendidos: conviene informarse de dónde se puede recoger. Y con el perretxiko, que tiene imitadores tóxicos, la identificación debe hacerla siempre un especialista.
En Navarra el aprovechamiento micológico está regulado por la normativa foral, con acotados y montes comunales muy extendidos; la falta de señalización no implica recogida libre. Consulta las condiciones del lugar antes de ir.