Mapa micológico de la provincia de Teruel (Aragón) que muestra dónde son propicias hoy las condiciones de fructificación de setas y hongos, actualizado a diario con climatología, condiciones topográficas del terreno e inteligencia artificial. Informa de condiciones de fructificación del terreno: no de presencia, comestibilidad, identificación ni recolección.
Teruel es un altiplano frío erizado de sierras: Gúdar, Javalambre, Albarracín. En sus pinares de montaña sobre caliza salen los níscalos y el boletus de altura.
Teruel es una de las provincias más altas y frías de España, un altiplano erizado de sierras: Gúdar y Javalambre al este, la Sierra de Albarracín con su rodeno al oeste, y el Maestrazgo al noreste. Con la mayor parte del territorio por encima de los 1.000 metros, sus pinares de montaña son el gran escenario micológico de la provincia.
El suelo es marcadamente calcáreo (cerca del 90 % con reacción básica), y sobre él crecen extensos pinares de pino albar, laricio y rodeno en Albarracín, junto a pino carrasco en las cotas bajas, sabinares y carrascales. Es un país de coníferas de montaña sobre roca caliza, muy propicio para un grupo concreto de setas.
Los pinares de altura dan níscalo (Lactarius deliciosus) y níscalo de sangre vinosa (Lactarius sanguifluus), con boletus (Boletus pinophilus) en los rodales más frescos y el rebozuelo (Cantharellus cibarius). En pastos y claros, la seta de cardo (Pleurotus eryngii) y la senderuela (Marasmius oreades). Los sabinares, aunque singulares, son poco productivos en setas.
El clima es continental extremo, de los más rigurosos del país: inviernos muy fríos con heladas que pueden darse casi cualquier mes, y veranos cortos y frescos en la montaña. Ese rigor condiciona todo: el otoño es la temporada fuerte, pero el frío la acorta pronto en las cotas altas. La primavera llega tarde y despierta los prados. El mapa muestra las condiciones de hoy.
Lo que ofrece este mapa es una estimación de condiciones, no la garantía de que haya setas ni un modo de identificarlas. En Aragón la recolección está regulada, y en las sierras turolenses hay montes públicos y acotados micológicos, además de fincas privadas: conviene informarse de dónde se puede recoger. Y ninguna seta debería consumirse sin el aval de un experto.
En Aragón la recolección de setas está regulada, y en las sierras turolenses hay montes públicos y acotados micológicos, además de fincas privadas; que una zona no esté señalizada no la hace de libre acceso. Consulta antes de acudir.