Mapa micológico de la provincia de Burgos (Castilla y León) que muestra dónde son propicias hoy las condiciones de fructificación de setas y hongos, actualizado a diario con climatología, condiciones topográficas del terreno e inteligencia artificial. Informa de condiciones de fructificación del terreno: no de presencia, comestibilidad, identificación ni recolección.

Guía micológica · Castilla y León

¿Dónde crecen las setas y hongos en Burgos?

Burgos combina páramos calcáreos, campiña y montañas silíceas como la Demanda, y esa mezcla de suelos la hace de las más seteras del interior: boletus y níscalo en los pinares de pino albar, perrechico en los prados.

Páramos, campiña y montañas

Burgos es una provincia grande y de altitud elevada —buena parte por encima de los 900 metros— que combina la campiña cerealista, los páramos calcáreos y un cinturón de montañas que roza los 2.400 m en la Sierra de la Demanda y en el norte cantábrico. Esa variedad de relieve, unida a un mosaico de suelos, la convierte en una de las provincias micológicamente más ricas del interior.

Un tablero entre la caliza y la sílice

El suelo burgalés juega a dos bandas. Predomina el carácter calcáreo (en torno a dos tercios del territorio, pH cercano a 7,4), propio de los páramos y las campiñas, pero la Sierra de la Demanda y la comarca de Pinares aportan amplios sectores silíceos y ácidos. Esa dualidad es una gran noticia para las setas: permite que convivan especies calcícolas y acidófilas a pocos kilómetros unas de otras.

Pinares, robledales, hayedos y sabinares

La cubierta vegetal es notablemente diversa: robledales y melojares, magníficos pinares de pino albar en la comarca de Pinares, hayedos en la Demanda y el norte, encinares y quejigares en los páramos, y los característicos sabinares de sabina albar. Pocas provincias reúnen tal abanico de bosques, y cada uno aporta su propio elenco de setas.

Una de las provincias más seteras del país

En los pinares de pino albar, sobre suelo ácido, brillan el boletus (Boletus pinophilus y edulis), el níscalo (Lactarius deliciosus) y el rebozuelo (Cantharellus cibarius). En hayedos y robledales, boletus, trompeta de los muertos y lengua de vaca; en los encinares y quejigares calcáreos, el boletus de verano (B. aereus). Y en los prados, el perrechico (Calocybe gambosa) en primavera, con la senderuela y el champiñón.

Frío continental y calendario

El clima es continental y riguroso: Burgos figura entre las zonas más frías de la meseta, con inviernos largos, heladas frecuentes y veranos cortos y frescos; la montaña añade nieve abundante. La temporada fuerte es el otoño, que en las cotas altas puede adelantarse a finales del verano y que el frío corta pronto; la primavera, con el deshielo, trae el perrechico. Todo depende, como siempre, de las lluvias y del termómetro de cada año.

Antes de salir al monte

Este mapa expresa probabilidades de condiciones, no la presencia real de setas ni un método para identificarlas. Castilla y León regula el aprovechamiento micológico, con numerosos montes acotados y aprovechamientos ordenados donde hace falta permiso; infórmate de la situación de cada zona. Y no te fíes nunca del aspecto: hay setas mortales que se parecen a otras excelentes, de modo que la identificación debe pasar por manos expertas.

Régimen legal y acotados

En Castilla y León el aprovechamiento micológico está regulado, con numerosos montes acotados y aprovechamientos ordenados que requieren permiso; que una zona no esté señalizada no la hace libre. Consulta la norma antes de acudir.

Recuerda: lo que ves son condiciones favorables, no setas garantizadas. El mapa no identifica especies ni sustituye la revisión de un experto antes de consumir.

Provincias limítrofes

Predicción de condiciones ambientales por especie. Uso informativo; no es una guía de identificación ni de recolección. · Mapa nacional